Masoterapia
Es una
de las terapias naturales más antiguas que existen. De hecho, los griegos
y los romanos le daban especial importancia para el cuidado de la salud.
Se trata de la manipulación de los tejidos blandos del cuerpo para
promover la salud, aliviar dolores y relajar contracturas. El masaje puede
inducir a la relajación, pues libera endorfinas que alivian el dolor,
pero también desencadena neuropéptidos, estimulando el sistema nervioso.
Los masajes más sencillos son los antiestrés, sin embargo existen otras
terapias corporales que trabajan con la manipulación de tejidos, pero que
van más allá de un simple masaje. La terapia corporal, la reflexología
y muchas otras, buscan el equilibrio del organismo a través de la
recuperación natural del flujo energético.
Aromaterapia
Es el uso de esencias extraídas de las plantas con propiedades curativas
en tratamientos que van desde masajes, inhalaciones a través de un
vaporizador o aromatización del agua en un baño de inmersión. Entre los
trastornos que se alivian figuran la ansiedad, el estrés, la depresión,
los problemas digestivos y cutáneos y los dolores musculares.
Hidroterapia
Se aplica, en general, para la limpieza y fortalecimiento del organismo y
para la prevención de enfermedades. Su uso es casi tan antiguo como el
ser humano. Sirve especialmente para problemas de la piel y males
circulatorios. Con los estímulos de vasodilatación y vasoconstricción
mejora el riego sanguíneo. El agua, a diferentes temperaturas, equilibra
el organismo, drena toxinas y estimula o serena el sistema nervioso. Una
aplicación de agua fría actúa como tónico y una prolongada como
sedante. El agua congelada reduce el dolor y reduce las inflamaciones. El
vapor aumenta la actividad de la piel y provoca la transpiración.
Con
diez sesiones de algunos de los métodos científicamente probados, suele
ser posible que el cutis retroceda en el tiempo sin necesidad de bisturí
Magaly
Ramírez especial para el Universal
Para las mujeres es muy gratificante que alguien que tiene tiempo sin
verlas, les digan "qué bien te conservas" y, cuando se pregunta
sobre lo que se hace, las respuestas suelen referirse al uso de
determinados productos y de recomendaciones de especialistas que se
cumplen cabalmente.
En la actualidad, el asunto no se limita a un maquillaje, al color de los
labios o a la curva de las cejas. La tendencia de hoy es la naturalidad,
la frescura, el ejercicio, la integridad física, corporal y espiritual, y
por ello muchas veces se recurre a los especialistas. Lo recomendable es
solicitar recomendaciones para eliminar, responsablemente, manchas,
impurezas y esas delatadoras del tiempo, las arrugas.
El adelanto tecnológico en esta materia es realmente asombroso. Estados
Unidos, España y Alemania consolidan una industria que ofrece los más
sofisticados y completos utensilios para que las mujeres los hagan
funcionar en beneficio de su estética y salud facial y corporal.
Uno de los enemigos de la estética facial en la
mujer es la flaccidez muscular. Fundamentalmente en la edad madura, es
cuando más se aprecia la falta de tono muscular en el rostro. Esto puede
verse a través de párpados caídos, entrecejo fruncido y las clásicas
arrugas de expresión. Pero en algunos casos la edad no está totalmente
relacionada con los estados de flaccidez facial, puesto que se presentan
casos de pérdida del tono muscular facial, en personas jóvenes, ya sea
por bruscos adelgazamientos que no dan tiempo a que la piel se recupere, o
por causa de flaccidez prematura.
Con el fin de combatirla, el Centro de estetica ELITE ofrece un
tratamiento llamado Estimulación Facial. Consiste en el aumento del tono
muscular a través de la electroestimulación que, a la vez, los fortalece
y les devuelve parte de su elasticidad. El tratamiento es absolutamente
indoloro. La duración para una total recuperación del tono muscular
facial está relacionada con cada paciente en particular, esto quiere
decir que es mucho más fácil reafirmar una piel joven que un cutis ya
avanzado en edad.
El drenaje linfático y la presoterapia son especialidades
de masaje, que se realizan en seco, sobre el área a tratar con
movilizaciones lentas y progresivas en forma ascendente que simula la
circulación normal de la linfa (es un fluido que transporta nutrientes a
las células y lleva además productos de desecho y partículas extrañas
fuera de la célula a través de pequeños vasos linfáticos). Estas
manipulaciones pueden ser manuales o realizadas con máquinas específicas
de masaje. Ahí radica la diferencia entre el drenaje linfático y la
presoterapia. Mientras el primero se realiza manualmente, el segundo es
mecánico.
Quizás
siempre has disfrutado de los beneficios de la hidroterapia, aún sin saberlo.
Las terapias naturales con agua son aliadas de la salud. No sólo proporcionan
belleza para la piel: ayudan a la relajación, a recuperar de una lesión o a
aliviar una inflamación.
Desde los tiempos antiguos, el agua es bendecida para muchas aplicaciones porque
es un buen conductor de calor, frío, presión y electricidad. Suele aplicarse
en forma de baños, duchas, lavados a presión, compresas, cataplasmas,
enjuagues, envolturas, saunas y baños de vapor. El estímulo sobre la piel
ayuda a armonizar sus funciones y lograr la sanación o aminorar dolores. El
agua puede ser de mar, lo que se conoce como talasoterapia, mineral, termal o de
manantial.
Sus usos
La versatilidad del agua la hace útil para tratar problemas circulatorios,
metabólicos, nerviosos e inmunológicos; enfermedades de las vías
respiratorias; dolores de cabeza y en las coyunturas; cicatrices; quemaduras o
inflamaciones, entre otros. Puede utilizarse en cualquiera de sus estados y
diferentes temperaturas para crear efectos distintos.
Fría puede ser un buen tónico o sedante.
Como hielo reduce el dolor de las quemaduras, aminora hemorragias e
inflamaciones.
Tibia, seda y relaja.
Caliente, sirve para relajar los músculos y todo el cuerpo.
Como vapor, activa la transpiración y descongestiona las vías respiratorias.
Terapias curativas
Al momento de comenzar la hidroterapia, es importante saber la condición física
del paciente. No todas las terapias son recomendables para todos. Algunas de las
terapias más utilizadas en la rehabilitación son:
En piscina- Se ajustan los chorros de presión para dar masaje
a los músculos que se desean relajar. Se hacen ejercicios de estiramiento
moviendo todas las extremidades pausada y coordinadamente. Como la persona
"pesa menos" dentro del agua se le hace más fácil realizar los
movimientos sin empeorar su condición.
En tanques- Se sumerge la parte afectada para tratar heridas,
edemas y úlceras. Utilizando estimulaciones eléctricas, se aumenta la
contracción del músculo.
Baños de contraste- Se aplica agua fría y luego agua caliente
sobre el área afectada por un espacio de diez a 30 minutos. Esta terapia reduce
hinchazón y edemas, porque el agua caliente dilata los vasos sanguíneos para
mejorar la circulación.
La hidroterapia no se recomienda para mujeres embarazadas e individuos con presión
alta o enfermedades del corazón. Consulta a tu médico, antes de someterte a
cualquier tratamiento.
Spa en casa
Puedes conseguir diversas terapias para relajarte y aumentar tu bienestar físico:
baños en tina con aromaterapia y masajes; duchas para dar masajes; baños de
vapor; saunas y jacuzzi, combinación de hidroterapia con masajes.
Refuerza el sistema inmunológico con duchas de agua caliente y fría. Comienza
el día con una ducha de agua caliente, después cambia a agua tibia o fría.
Coloca primero la pierna derecha y luego el resto del cuerpo.
Para relajarte y dormir mejor, agrega 2 oz. de miel a un vaso con cinco gotas de
aceite de lavanda. Añade 1 ó 2 cdas. de la mezcla al agua del baño.
Para el dolor de cabeza humedece un paño de agua fría, agrégale dos gotas de
aceite de menta y colócalo donde te duele por 15 minutos.